‘Gerardo y yo hablamos por 188 redes y ONG, que representan cientos de organizaciones en 21 países en América Latina y el Caribe".
Para muchos niños y niñas en América Latina y el Caribe, la violencia es una parted de la vida diaria. Niños y niñas se sienten inseguros en sus comunidades y en sus escuelas. En algunos países, niñas y niños están más seguros en las calles que en su propio hogar.
Las causas de esta violencia pueden por supuesto diferir, pero se cree que mucho es debido a la brutal historia de esclavitud que muchos de nuestros países comparten, así como la división desigual de riqueza y recursos. El castigo corporal, la explotación sexual, la violencia doméstica, la vida en pandillas y el tráfico de drogas son ya sea neutralizados o socialmente aceptados por estas razones, o tolerados, como una manera de supervivencia.
Niños y niñas de América Latina y el Caribe dicen que son "visiblemente invisibles", porque los adultos hacen como que no ven sus problemas:
- Muchos de nuestros niños y niñas no existen oficialmente porque no fueron registrados.
- Muchos de los niños y niñas del Caribe son invisibles y no son escuchados por los movimientos de derechos de la infancia internacionales porque su país no se considera independiente ya que es parte de algún tipo de federación con países de Europa o Estados Unidos. Niños y niñas en estas islas están perdiendo oportunidades en programas, apoyo y recursos de Unicef y organismos internacionales. Esto debería cambiar: el movimiento internacional debe incluir a toda la infancia, sin importar el estatus de su país.
- Mucha de la violencia contra la infancia no es reportada; ya sea porque niñas y niños o sus padres o madres son económicamente dependientes del perpetrador, o porque niñas y niños no son tomados en serio o no confían en la policía.
Nuestra gente joven siente que los medios son cómplices en perpetuar la violencia y que los medios deberían de incolucrarse positivamente en encontrar soluciones a ésta. Es un punto de vista general en la región que los medios son insensibles y tienden a sensacionalizar la violencia contra la infancia sobre informar con ella responsablemente. Los medios tienen un rol vital en cambiar las actitudes y conductas que son dañinas para niños y niñas.
No es solo una cuestión de informar acerca de los problemas de la infancia sino de considerarlos para la programación en general. Por ejemplo, la presencia y abuso de armas pequeñas en muchos países tiene un gran impacto en las vidas de niñas y niños. Sin embargo, leyes y políticas de gobierno toman en cuenta otros intereses antes que los de la infancia.
La aplicación en muchos países de leyes de mano dura y de la supresión de derechos cuando las y los jóvenes entran en conflicto con la ley alienta la idea de que los y las adolescentes en general son violentos y criminales, lo que agrava el ciclo de violencia contra este grupo social.
Muchos de nuestros niños y niñas sienten una profunda rabia. Cometen violencia autoinflingida o se vuelven perpetradores. De esta manera se les victimiza en otra forma. Dos países de nuestras regiones comparten la tasa más alta de mortalidad por homicidio en adolescentes varones, uno de ellos es Puerto Rico, un país caribeño.
Sus excelencias, la infancia de América Latina y el Caribe necesita apoyo firme y estructural. Todos los niños y las niñas cuentan y deberían disfrutar su desarrollo sin violencia, en este momento. Para lograr esto, se necesita más que las obligaciones del estado y el trabajo de incidencia de las ONG. En América Latina y el Caribe se necesita la presencia de un Representante Especial, y los exhortamos a apoyarnos."
Gerardo Sauri, Red por los Derechos de la Infancia en Mexico y
Hellen van der Wal, Child Helpline Aruba/Community & Crime Research Foundation,
representantes de América Latina y el Caribe en el Consejo Consultivo de ONG para el Seguimiento del Estudio de Violencia contra niñas y niños de Naciones Unidas. |