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Washington,
DC. 9 de septiembre de 2001.
Uno
de cada cinco niños en las regiones más
pobres del mundo no viven para celebrar su quinto
cumpleaños principalmente debido a enfermedades
relacionadas con el medio ambiente. Sin embargo los
estudios actuales no parecen tomar en cuenta una gran
cantidad de factores de riesgo como los efectos que
los químicos industriales causan en el cuerpo
del ser humano.
Este
tipo de datos han sido el marco con el cual inició
este 8 de septiembre el Segundo Foro sobre Un ambiente
Saludable para los niños, un Foro Global para
la Acción, y que terminará el 11
del mismo mes.
Este
Foro se realiza con la participación de delegados
de 54 países del mundo (académicos,
representantes de gobiernos y de organizaciones de
la sociedad civil) en Washington DC, Ciudad que hace
unos días acaparó a los noticieros mexicanos
por la visita de Vicente Fox.
Contaminación
del aire, el agua, suelo, y alimentos; riesgos potenciales
contra la salud como los químicos, el ruido,
la radiación, los organismos genéticamente
modificados o los agentes microbiológicos;
así como el efecto de la actividad económica
(transporte, industria, agricultura, energía,
turismo y producción de basura) son algunos
de los problemas tratados en esta reunión pero
con especial énfasis: el impacto en los niños.
Si
estos daños contra el medio ambiente afectan
a todo ser humano, su especial período de conformación
coloca a los niños en especial vulnerabilidad
debido a que no han alcanzado los niveles de desarrollo
que les permitan resistir y asimilar mas apropiadamente
los efectos de los contaminantes.
Los
efectos son variados: problemas de aprendizaje, de
conducta, de crecimiento y desarrollo. Por supuesto
los más vulnerables son niñas y niños
que habitan en poblaciones mas pobres. Parte
del problema que se vive a nivel mundial y del que
se ha insistido en el Foro es la falta de estudios
y de mecanismos para dar cuenta de las formas en que
esta dinámica esta afectando a los niños.
En México por ejemplo no existe un diagnóstico
de la salud ambiental y la infancia.
En
el un primer taller que se realizó en junio
en nuestro país, en el marco de un acuerdo
dentro de la Comisión para la Cooperación
Ambiental (que es un organismo trilateral creado en
el marco del Tratado de Libre Comercio de América
del Norte) la Secretaría de Salud informó
que:
En
México el 36% de los niños están
expuestos de manera continua a atmósferas contaminadas
y la mayoría de éstos vive en zonas
de alta marginalidad. Los
recién nacidos presentan entre 7 y 12 microgramos
de plomo por decilitro de sangre lo que es mayor a
las establecidas por la Norma Internacional y que
provoca daños neurológicos y hormonales
Se
registran 6 mil intoxicaciones por plaguicidas y 16
por ciento de muertes causadas por la exposición
a estas sustancias se registran en niños
500
mil niños jornaleros agrícolas están
expuestos a contaminantes.
Sin
embargo los estudios recién inician y dentro
de estos llamó la atención el presentado
por el Dr. Fernando Diáz-Barriga en este foro
de Washington, que muestra el impacto de los pesticidas
en niños en Chiapas y Oaxaca.
A
diferencia de otros que se han realizado en materia
de pesticidas el estudio no es complaciente con las
industrias y sobre todo resalta por enfocarse a los
niños. Para el investigador es imprescindible
demostrar con datos lo que está pasando realmente
para obligar a los gobiernos a tomar decisiones apropiadas.
Las
organizaciones que participan en el mencionado Foro
por parte de la región Latinoamericana han
advertido sobre la lamentable situación que
ha ocurrido por el hecho de ser complacientes con
las industrias, los gobiernos y en muchas ocasiones
con las modas de los organismos multilaterales
en una dinámica que ha impedido que las sociedades
y las propias organizaciones no gubernamentales tomen
mayor conciencia de esta realidad e incluyan el tema
de la salud ambiental dentro de sus agendas de trabajo.
Este
es el propósito con el que participa por ejemplo,
la Red por los Derechos de la Infancia en México
con el patrocinio de los organizadores, como la Children's
Enviromental Health Network. Pero
la reunión también a permitido que afloren
diversas experiencias de promoción de un mejor
ambiente para los niños, que si bien son limitadas
para la gravedad de los problemas, arrojan líneas
importantes de acción.
De
hecho en este Foro se insistirá en un plan
de acción cuyas principales lineas se concentran
en una declaración que ya se trabaja y que
entre otras cosas será presentada en la próxima
Sesión Especial sobre Infancia que en dos semanas
iniciará en Nueva York. Dentro de estas líneas
se encuentran:
-
Las
políticas y programas deben de basarse
en la mejor ciencia disponible.
-
Los
gobiernos a todos los niveles deben de establecer
normas de salud ambiental que protejan a los niños,
reconociendo sus condiciones ../Especiales de
desarrollo.
-
Niños
y adultos tienen el derecho a saber sobre amenazas
potenciales contra su salud y su seguridad.
-
Pobreza,
discriminación e insuficiente protección
ambiental son amenazas frecuentes que se encuentran
vinculadas.
-
Los
gobiernos se deben comprometer a movilizar los
recursos necesarios para incrementar la investigación
epidemiológica básica y aplicada.
-
Es
urgente una más amplia educación,
sensibilización y capacitación dirigida
a los problemas del medio ambiente que afecta
a la niñez.
-
Tanto
los gobiernos como las agencias internacionales
deben de establecer indicadores sobre el impacto
ambiental en los niños y asistencia a proyectos
que les brinden apoyo.
Con
todo la sensación que tenemos frente a esta
problemática que relaciona a la infancia con
la salud ambiental es que se trata de uno de los temas
aún poco abordados y que en los próximos
años cobrará una fuerza mayor y ante
la que las organizaciones de la sociedad civil tendremos
que actuar para que no se convierta en solo en una
moda, sino que genere estructuras sociales dentro
del país y forme parte de políticas
publicas integrales. |